Estilo de vida

Fluir en la actividad.

10/11/2020
Generación silver

Recuerda las veces que has pensado que la vida tenía que ser algo más y que tú podrías estar haciendo otras cosas, o como hemos expresado todos en alguna ocasión, “existen mejores cosas para hacer en la vida”.

Pregúntate cuantas veces has pensado “ojalá tuviera tiempo para…” o “se me ha pasado el tiempo volando”

Porqué a pesar de que todos pedimos y buscamos tiempo para poder dedicarnos a todo aquello que nos atrae, nos complace y nos hace sentir bien, los estudios indican que estamos en flujo mayoritariamente cuando trabajamos y muy poco cuando disfrutamos del ocio.

El concepto de fluir, o estar en flujo fue descrito por Mihály Csíkszentmihályi, profesor de psicología en la Universidad de Claremont (California) y director del Quality of Life Research Center, refiriéndose a lo que nos ocurre cuando realizamos tareas que nos centran, nos absorben, nos seducen y, lo más importante, nos satisfacen. Que de igual las horas que le dediquemos, que no nos cansan aunque no hayamos levantado la vista, o que no sintamos hambre aunque llevemos horas sin comer, sino que mientras las realizamos estamos absortos en ellas, nos sentimos bien y no somos conscientes del tiempo.

Esto se explica porque concentramos nuestra energía y atención en objetivos que hemos decidido llevar a cabo y que, para nosotros, son importantes, lo que nos lleva a disfrutar de cada momento.

En general, en el trabajo habitual, existen unos objetivos determinados que llevar a cabo, junto con una mayor o menor dificultad a los que se les dedican muchas horas, factores que si se dan, son suficientes, en muchos casos para entrar en un estado de flujo.

 Todo lo contrario ocurre si dedicamos nuestro tiempo de ocio a no hacer nada, al ocio por el ocio.

Al matar el tiempo delante de la pantalla o realizando alguna actividad que poco o nada nos aporta, entramos en un estado de abulia, apatía, pereza, adoptando una actitud pasiva, que mantiene nuestro cerebro en stand by con lo que tan solo conseguimos gastar el tiempo libre que disponemos en la búsqueda de una desconexión que la mayoría de las veces nada positivo nos aporta.

Eres consciente de que si esta es tu actitud habitual, no solo no te aporta nada, sino que tampoco te hace sentir bien. Recuerda aquellas tardes, tras una larga sesión delante de la pantalla, la sensación de tener el cerebro “hervido”, la mente espesa y el cuerpo pesado y que si has tenido la valentía y la voluntad de realizar el esfuerzo de levantarte y dedicarte a otra actividad, por simple que sea, pero que ha implicado que debías activarte, has empezado a sentirte mucho mejor y no tan solo a nivel físico, sino también en tu estado de ánimo.

Si no las tienes, debes recuperar o descubrir aquella actividad o actividades que amas, que te seducen y que te satisfacen, sin abandonar aquellas que ya conoces y te hacen feliz, para poder dedicarles todo el tiempo que puedas ya que te ayudarán  a ir conformando tu propósito en la vida.

Son actividades que te motivan pero con un componente de iniciativa y creatividad, sea la actividad que sea, por simple que te parezca, y que te dé la opción de decidir cómo la quieres realizar o hacia dónde quieres ir, a la vez que te permita imprimirle una parte de tu sello personal. 

Pueden ser actividades mentales o físicas, activas o pasivas como la escritura o la lectura, escuchar o interpretar música, pintar o mirar un lienzo, cocinar, coser, la fotografía, el patchwork, el ejercicio físico, la meditación, cuidar del campo o del huerto, hacer maquetas, jugar al ajedrez, pasear, socializar y en general cualquier actividad que te agrade, atraiga o cautive.

No depende de la actividad que hagas, sino que depende de cómo la hagas, y recuerda que lo importante es el camino y disfrutar de él, de tu actividad mientras la realizas y estás inmerso en ella. 

Al estar inmersos en una actividad que nos agrada, nuestra mente está centrada en lo que estamos haciendo, lo que implica que solo lo podemos vivir desde el presente, por lo que no está expuesta a distracciones vagando al pasado o navegando hacia el futuro, evitando pensamientos que normalmente nos producen ansiedad o tristeza.

Nuestro cerebro sólo puede estar inmerso en una sola tarea en cada instante, y esto es lo que le hace fluir, ya que el estrés se disipa y la ansiedad y las tensiones desaparecen. Estás tan involucrado en lo que haces que dejas de ser consciente de ti mismo y vives el momento de una forma relajada, cómoda, sin esfuerzo y llena de energía.

Csíkszentmihályi afirma que “el disfrute sólo aparece cuando se logra el punto medio entre el aburrimiento y la inquietud”, lo que implica que para que una actividad te atraiga lo suficiente y te permita llegar a fluir debe estar en justo equilibrio con tus habilidades personales.

Aprovecha el tiempo de que dispones para realizar todas aquellas actividades que te atraen, aunque, contradiciendo a Csíkszentmihályi, creas que no tienes habilidades suficientes.

Debes saber que tenemos tendencia a limitarnos dando por supuestas algunas restricciones sobre nuestras capacidades. Reflexiona, no esperas medallas ni el reconocimiento de tu actividad, lo único que debe motivarte es llegar a realizar aquellas tareas, ocupaciones o hobbies que deseas o te hace ilusión llevar a cabo i que nunca puedas arrepentirte de no haberlo intentado.

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2 Comments

  • Reply Que es la generación silver, quiénes pertenecen a ella y porque son una generación privilegiada. – Generación Silver 07/12/2020 at 12:59

    […] tener una o varias actividades que nos motiven al levantarnos cada mañana, que nos hagan fluir, que hagan que se nos pasen las horas sin que seamos conscientes del tiempo que les dedicamos y que […]

  • Reply Zonas Azules. Estilo de vida y longevidad. – Generación Silver 18/01/2021 at 19:43

    […] Tener un “ikigay”. Este es un término japonés utilizado para indicar aquellas actividades que al realizarlas nos hacen fluir. Son actividades que nos atraen y nos agradan, a la vez que nos crean cierta dificultad. […]

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